fbpx

Skip links

MOLA: una historia de mujeres emprendedoras

Hoy 8 de marzo es un día muy especial para las mujeres, por eso queremos celebrarlo homenajeando a aquellas mujeres que día a día nos enseñan que con empuje, dedicación y perseverancia se pueden lograr grandes cosas. Les compartimos una historia de mujeres emprendedoras.

Nos pareció una gran oportunidad para presentar a las chicas de MOLA. Ellas se animaron a lanzar su propio emprendimiento que fusiona el arte de crear muebles de madera y hierro. Esperamos que sean una fuente de inspiración para todas las mujeres que están pensando en emprender su propio negocio.

¿Hace cuánto tiempo arrancaron con el emprendimiento? ¿Cómo empezaron?

MOLA empezó hace cuatro años atrás. Por interés decidimos aprender a soldar, sin un objetivo en particular, simplemente por probar algo nuevo y experimentar en otra rama del arte. A las dos por igual nos encanta todo aquello que tenga que ver con el crear/fabricar/transformar objetos y espacios, dejar nuestra huella, es por eso que desde el momento que dimos el primer punto nos empezamos a encantar con el oficio, a perder los miedos que teníamos, y nunca dejamos de ir a ese taller.

MOLA fue tomando forma a medida que nuestros conocidos nos empezaban a pedir las primeras cosas, fuimos aprendiendo el oficio junto con los clientes, al fabricar muebles a medida, nunca se repite algo igual, y eso hizo que en cada trabajo, por más pequeño que era aprendiéramos muchas cosas en poco tiempo.

Lo técnico de la arquitectura y el diseño empezó a fusionarse con lo artesanal, generando una combinación que nos apasiona. durante tres años y medio nos formamos como herreras con Ale, la persona que abrió su alma y su lugar, quien nos acompañó hasta tener alas propias y poder dar el gran paso de irnos de ahí, para tener nuestro espacio y seguir apostando a este gran proyecto que nos mueve cada día más.

¿En qué oficios tuvieron que especializarse?

En lo que respecta a los oficios el que más peso tiene es la herrería, pero eso nos arrastró a aprender obligadamente de carpintería, albañilería, pintura,entre otros. También tuvimos que aprender desde cero todas las cuestiones  necesarias para llevar adelante un emprendimiento. Contaduría, marketing, compras, proveedores, abogados, relación con los clientes y todas las tareas que implica ser emprendedor. Además tuvimos la oportunidad de asistir a varias  capacitaciones específicas para emprendedores que nos ayudaron muchísimo a conocernos y a tomar decisiones en MOLA.

Hoy entendemos que ese aprendizaje no termina nunca, el emprendimiento crece y uno tiene que crecer con el.

¿Con qué dificultades se encontraron a lo largo de estos años?

Las dificultades fueron de todo tipo, y creemos que siempre van a estar. Lo bueno es que después de pasar varias veces por el mismo error pudimos ir mejorando. En lo cotidiano las dificultades pueden estar en la resolución de un trabajo dificultoso, de diseñarlo de una forma pero a la hora de fabricarlo tener que tomar una decisión y modificarlo. Hemos tenido algunos imprevistos en las instalaciones, errores en los cálculos de material,malos entendidos y mucho más.

En lo que respecta al emprendimiento, una de las mayores dificultades fue al principio encontrar la rentabilidad al producto, la confección del presupuesto fue algo que nos llevó mucho tiempo, creemos que la vamos a seguir teniendo porque MOLA va cambiando y siempre hay que estar ajustando cosas. Entender nuestro segmento de clientes y nuestro segmento de productos fue algo que llegó mucho después de haber empezado.

En lo personal, la mayor dificultad, como es sabido es tener la capacidad de poder separar que somos muy muy amigas  y también socias. Hay veces los sentimientos son difíciles de manejar y mantener una relación equilibrada en el tiempo lleva mucho trabajo y es algo que forma parte del día a día. Somos muy distintas, pero siempre sentimos que  nuestras personalidades juntas dan como resultado una combinación equilibrada.

Tenemos una conexión fuerte, pero para mantenerla es indispensable la comunicación. Hay veces tenemos pensamientos opuestos a la hora de hacer algo, ahí es donde tratamos de equilibrar el CÓMO lo hacemos porque sabemos que al fin y al cabo las dos queremos el MISMO OBJETIVO.

¿Cómo promocionan sus productos?

Promocionamos nuestros productos a través de las redes sociales Facebook e Instagram. No tenemos un local abierto a la calle. En un futuro cercano pensamos en un showroom, si bien en este espacio podríamos exponer los MOCLASICOS (productos estandarizados de MOLA) nos gustaría que ese espacio representa nuestra filosofía MOLANICA, en ese lugar va a estar plasmada la esencia que nos caracteriza, una especie de museo, donde nuestros clientes no solo vayan a ver muebles en hierro, que también puedan visitar un espacio lleno de arte molanico.

¿Cómo ven posicionadas a las mujeres en el rubro de la construcción o ferretero?

La verdad, es que no conocemos muchas mujeres en el rubro, pero estos últimos años nos empezamos a enterar que de a poco más mujeres se van animando a hacer trabajos que estamos acostumbrados a que hagan los hombres.  Estamos seguras que es solo cuestión de probar. Recibimos muchos mensajes de mujeres interesadas en aprender el oficio. Solo se trata de generar el espacio, porque mujeres con ganas hay muchas.

En el contexto en el que nos manejamos es cierto que a la mayoría en  un primer momento les llama un poco la atención vernos con mameluco, pero dura solo un rato, después se vuelve super normal. Siempre nos trataron de igual a igual y con mucho respeto, es por eso que alentamos a todas las mujeres a animarse a probar a hacer eso que les late adentro, sin pensar mucho más.

¿Qué consejos pueden dar a quienes quieren emprender?

“Si emociona pensarlo, imagina lo que sientes al hacerlo”

Cuando pensamos en la respuesta a esa pregunta solo podemos decir, desde nuestra experiencia con MOLA y de lo que sentimos,es que antes de hacer cualquier cosa en la vida nos conectamos con una emoción. Creemos que hay veces esa emoción que mueve  a las personas puede coincidir o no con lo que estudio, o a lo que dedicó toda su vida. Puede ser opuesta a lo que tiene al alcance de la mano, opuesta a todas las oportunidades que la rodean y que le aseguran un “bienestar”, puede estar dentro o fuera de su zona de confort.  Lo importante para nosotras fue escuchar lo que nos pasaba adentro y nada más. El resto se fue acomodando y tomando forma. Creemos que emprender va mucho más allá de tener una idea, de saber si esa idea es negocio o no, de cómo va a ser ese producto.

Cuando hacemos algo que nos gusta, y valoramos nuestro trabajo, las oportunidades aparecen. Solo hay que perder el miedo y aceptar el desafío.

¡Feliz día a todas las mujeres emprendedoras!

¿Querés dejarnos un comentario?

Nombre*

Sitio Web

Comentario: